La metodología que convierte
pilotos en producción.
Tres de cada cuatro pilotos de IA nunca escalan. La razón casi nunca es técnica: es de proceso. Nuestra metodología de 12 fases está diseñada para que ningún proyecto se quede en la fase de fascinación.
Cinco hitos visibles. Doce fases operativas.
Como cliente ves cinco hitos claros, cada uno con su entregable. Internamente ejecutamos doce fases estructuradas. Esa densidad interna es lo que garantiza que la implantación no descarrile a mitad de camino.
Discovery
Reunión inicial, auditoría completa y priorización por retorno.
Diseño
Arquitectura técnica, integraciones y modelo operativo.
Piloto
Construcción del primer flujo o agente en entorno controlado.
Producción
Despliegue supervisado con métricas, monitorización y adopción.
Escalado
Nuevos casos, nuevos departamentos, mejora continua.
Las 12 fases que garantizan producción.
Este es el nivel de detalle que separa a un consultor de un integrador serio. Cada fase tiene entregable definido, criterio de salida medible y responsable asignado.
Entendemos tu operación real.
Fases 1 a 3 · 1-2 semanas
Captura de contexto
Reunión de 30 minutos sin coste con los responsables clave. Entendemos el negocio, los dolores operativos y la arquitectura actual, y valoramos con honestidad si hay materia para seguir.
Mapeo de procesos
Identificamos los procesos candidatos con mayor impacto económico y viabilidad técnica. Evaluamos calidad de datos, volumen y complejidad de las excepciones.
Roadmap y caso de negocio
Priorizamos, estimamos el retorno con un rango conservador y otro ambicioso, definimos la secuencia de implantación y dejamos por escrito el caso de negocio.
Arquitectura antes que código.
Fases 4 y 5 · 1-2 semanas
Arquitectura técnica
Diseñamos la solución completa: modelos, orquestación de agentes, integraciones, capa de datos, seguridad y cumplimiento normativo desde el primer día.
Modelo operativo
Cómo se opera el sistema en el día a día: escalado a humano, gobierno, métricas de seguimiento, ciclo de mejora, roles y responsabilidades.
Construcción en entorno controlado.
Fases 6 a 8 · 3-5 semanas
Ingeniería de datos
Preparación de datos, recuperación aumentada cuando aplica, integraciones vía MCP, controles de calidad y anonimización según exija el sector.
Construcción
Desarrollo del agente o flujo con sus instrucciones, herramientas, límites de seguridad, evaluación automática y registro estructurado de cada ejecución.
QA y evaluación
Batería de casos de prueba, evaluación con usuarios reales, medición de tasa de acierto y coste por transacción. Ajuste iterativo antes de tocar producción.
Despliegue supervisado y adopción real.
Fases 9 a 11 · 2-4 semanas
Despliegue
Puesta en producción con despliegue gradual, monitorización activa, alertas configuradas y plan de reversión documentado y probado.
Adopción
Formación del equipo, materiales de referencia y sesiones de acompañamiento. Un sistema que nadie usa no genera retorno, por bien construido que esté.
Transferencia
Traspaso de conocimiento, documentación técnica y operativa completa, acceso a todos los paneles de control. Sin dependencia técnica forzada.
Mejora continua y nuevos casos.
Fase 12 · continuo
Optimización continua
Revisión mensual de métricas, ajuste de instrucciones y modelos, y expansión a nuevos casos de uso y departamentos conforme madura la organización.
Los números que la hacen distinta.
fases con criterio de salida definido y medible
equipos internos coordinados en cada proyecto
de las fases con entregable documentado para el cliente
coste de la reunión inicial que abre todo el proceso
Empieza por la fase 1: la reunión inicial.
Media hora sin coste para ver si tu operación tiene recorrido. Si lo tiene, seguimos con la auditoría completa y sus fases 2 y 3, que cierran con un informe ejecutivo listo para decidir.
Preguntas frecuentes
Cómo trabajamos, qué esperamos de ti y qué pasa cuando algo no sale.
Las doce fases no alargan el proyecto: lo ordenan. La mayoría se solapan y varias duran días, no semanas. Un primer caso de uso completo va de 6 a 12 semanas de principio a fin.
Lo que evitamos con esta estructura es el patrón habitual del sector: saltar directamente a construir, descubrir en la semana ocho que faltaba una integración crítica y reiniciar.
Puedes parar al final de cualquier fase. Cada una cierra con un entregable que es tuyo y que tiene valor por sí mismo, aunque no continúes.
No trabajamos con permanencias ni con penalizaciones por cancelación anticipada.
En discovery necesitamos a alguien que conozca la operación real, normalmente dirección general o de operaciones. Un par de sesiones de 30 a 60 minutos.
En construcción necesitamos un contacto técnico para accesos e integraciones, y un responsable funcional del área afectada. La carga total para tu equipo raramente supera las 3 o 4 horas semanales.
Con umbrales acordados antes de empezar a construir. Suelen ser tasa de resolución autónoma, tiempo medio de proceso, coste por transacción y satisfacción del usuario interno.
Si el piloto no alcanza esos umbrales, no pasa a producción. Es una decisión conjunta y documentada, no una opinión.
Puede serlo, pero no es obligatorio. Algunos clientes contratan revisión y evolución mensual; otros asumen la operación internamente tras la fase 11 y solo nos llaman para nuevos casos de uso.
El sistema queda documentado para que ambas opciones sean viables.